Nos levantamos y nos desayunamos y nos fuimos a la casa de la amistad, conversamos un rato, nos presentamos y luego nos repartieron para irnos a la cárcel a mi me toco ir a la cárcel de mujeres, la sorpresa es que me tenían que revisar, nos pidieron las credenciales y nos hicieron pasar a un rincón con una cortina para que no nos vieran cuando nos revisaban. Luego de haberme toqueteado por todas partes le toco el turno a Katty y después entramos. Fue sorprendente yo pensé que iba a ser más terrible, pero no lo fue, era como una gran casa con varias piezas y escaleras. En medio del patio había un tipo de restaurante con muchas mesas, donde ordenaban las comidas. Las mujeres que estaban allí no tenían cara de delincuentes sino solo eran madres que le importaba que sus hijos estudiaran y conocieran a Dios. Estas mujeres viven con sus hijos en la cárcel en una pieza muy pequeña y hacinada pero a pesar de eso estos niños son felices, ya que están con sus madres. Yo fui a inscribir a los niños, para que participaran en la casa de la amistad, donde ellos reciben educación, alimentación y sobre todo la palabra de Dios. Cuando estábamos inscribiendo vino una niña a buscar a la hermana que estaba conmigo. Por un momento quedamos solas con Katty, yo solo clamaba a Dios para que nos cubriera. Llegamos a la pieza de de Nancy, ella tenía a su guagüita enferma, esta tocia y se desmayaba. La vi toser y claro se desmayaba porque cuando tocia quedaba sin aire. Vi la receta del médico para la bebe y era penicilina de 400.000 pero no me atreví a ponérsela porque considere que era demasiado. La madre del bebe nos dijeron que andaba una peste en la cárcel que había afectado a otros niños. Hice lo que podía hacer aconseje a la madre y le hable de Dios. Le dije que los médicos podían decir muchas cosas pero era Dios quien tenía la última palabra. Ore por el bebe, puse manos y declare palabras de sanidad y milagro sobre ese bebe. Terminamos de orar y nos fuimos, los chicos nos estaban esperando en la casa de la amistad, nos juntamos y fuimos al templo caminando. Llego Franz y el pastor nos invitó a almorzar y luego nos fuimos a descansar a la casa de Franz dormimos un rato no saque todo el tuto, nos levantamos, tomamos tecito y nos fuimos al templo. Con la novedad que teníamos que actuar la Claudia era ovejita, el Camilo cuervo y pavo y yo un perrito fiel. Fue entretenida la obra, después del ensayo, los chicos hicieron deporte y después celebramos el cumple de la Jenni. Después ensayamos las alabanzas que íbamos a cantar al día siguiente, después nos fuimos a descansar……Ester Díaz.
2.2.09
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